
¿Por qué es probable que sus lámparas de infrarrojos estén arruinando los lotes de vidrio que producen?
¿Alguna vez ha notado que un lote de vidrio sale perfecto, pero el siguiente presenta defectos extraños y aleatorios? Es frustrante. Por lo general, todo se debe a gradientes térmicos; en otras palabras, el calor no llega de manera uniforme al vidrio.
La solución es asegurarse de que la potencia de las lámparas de infrarrojos sea constante en toda la superficie del horno. Si hay una diferencia de 5% o 10% en la potencia entre las lámparas, habrá zonas frías en el vidrio. Esas zonas generan tensiones residuales en el vidrio, lo que puede causar que algún trozo de vidrio se rompa espontáneamente o que aparezcan distorsiones ópticas.
Es un verdadero problema resolver esto. Para lograr un punto de recocido estable, es necesario que el calor sea uniforme en toda la superficie del horno. A menudo veo casos en los que una lámpara está calibrada para emitir 2000 W, pero en realidad solo emite 1800 W. Puede parecer poco, pero cuando hay varias lámparas, esos pequeños diferencias suman mucho. El resultado es un perfil de temperatura que parece más bien una cadena de montañas que una línea plana.
Las lámparas de alta consistencia resuelven este problema. Se aseguran de que la energía que llega al vidrio sea la misma desde el primer tubo hasta el último.
Las lámparas de onda corta de infrarrojos son buenas porque reaccionan rápidamente. Se pueden ajustar fácilmente cuando se cambia el grosor del vidrio. Pero hay un problema: cuando se aplica tanta potencia en un espacio pequeño, el chasis del horno sufre daños debido al calor. Si los ventiladores y rejillas de refrigeración no son suficientes, habrá problemas. Las lámparas se agotarán rápidamente, y los termopares darán lecturas incorrectas.
La verdadera solución es utilizar un conjunto de lámparas de alta consistencia. De esta manera, ya no será necesario ajustar manualmente cada zona del horno. Dejará de lidiar con defectos que parecen aparecer de un lado a otro del lote de vidrio.
En lugar de un entorno caótico, su horno se convertirá en un túnel térmico controlado. Sí, las lámparas de alta precisión cuestan un poco más, pero si considera cuánto material desperdiciado deja de producirse, no vale la pena ahorrar algo que al final resulta ser inútil.