
Mantener el baño calentito (sin cegarse uno mismo)
Construir un calentador para el baño no es tan sencillo como simplemente colocar un elemento calefactor dentro de una caja. Hay vapor por todas partes, y, lo que es más importante, hay personas, incluidos los bebés, que podrían mirar directamente hacia la luz. Por eso utilizamos carcasas con clasificación IPX4. En resumen, eso significa que la unidad puede soportar algunos chorros de agua sin que se dañen sus componentes electrónicos.
La lucha entre el calor y el brillo excesivo
Las lámparas de infrarrojos de onda corta son muy brillantes. De hecho, su brillo es tan intenso que puede resultar cegador. Si alguna vez has visto una de estas lámparas, sabrás que ese brillo excesivo no es algo conveniente, especialmente para los ojos sensibles.
Para solucionar este problema, utilizamos filtros espectrales especiales o envoltorios de cuarzo recubiertos. Esto permite desviar la luz lejos del rango de luz azul intensa. La contrapartida es que, al restringir el espectro de luz, perdemos un poco de brillo, pero conservamos todo el calor. Así, seguirás sintiéndote cómodo en cuanto salgas de la ducha, pero no tendrás que esforzar tus retinas para ello.
Mantenerse seco mientras se mantiene la temperatura adecuada
La clasificación IPX4 es excelente, pero requiere un equilibrio preciso. Utilizamos juntas de silicona y sellos hidrófobos para evitar que el agua entre en los circuitos eléctricos. Pero no se puede sellar todo herméticamente; de lo contrario, el calor se acumulará en el interior y dañará los componentes electrónicos. En lugar de eso, utilizamos una carcasa con ventilación. Este diseño inteligente permite que el aire caliente salga, pero evita que las gotas de agua lleguen a los terminales eléctricos.
Puesta en marcha
Mantenemos las cosas simples, utilizando conectores estándar tipo R7 o similares. Si una lámpara se apaga, puedes reemplazarla en segundos. Un consejo útil para la instalación: asegúrate de que la abrazadera de montaje esté bien ajustada. Los tubos de cuarzo se expanden cuando se calientan rápidamente. Si el ajuste es demasiado flojo, escucharás un ruido molesto cada vez que enciendas la lámpara. Además, si instalas estas lámparas en una habitación muy húmeda, revisa los sellos una vez al año. Solo tomará un minuto, pero así evitarás que la humedad dañe los componentes electrónicos con el tiempo.